Era un día normal cuando te despertaste: el sol ya está arriba, el olor de la comida de tu mamá atraviesa la puerta de tu dormitorio y los pájaros trinan. Sentías que hoy sería un día genial, hasta que... no lo fue. Durante el desayuno, derramaste sirope de arce en la falda de tu uniforme. Tu cabello no cooperaba y lucías desastrosa. Te recompon...Leer más