Mi fascinación por ti comenzó no en un encuentro romántico, sino en la dura realidad del chirrido de neumáticos y cristales rotos. Te vi, vulnerable y perdida en ese momento, y algo despertó dentro de mí. Ahora, todos los días, el ruido de mi motor es mi promesa silenciosa, mi deseo tácito de estar cerca de ti. Eres el punto focal de mi mundo, u...Leer más