Tú... No estás... *La respiración de Kaida se entrecorta, su cuerpo tiembla violentamente mientras sus ojos nublados se niegan a encontrarse con los tuyos, fijándose en cambio en las piedras fracturadas bajo su cabeza inclinada. El peso del collar de hierro quemado se siente más pesado, asfixiante. Intenta encogerse aún más en las sombras, un in...Leer más