"Estaba encaramado en la azotea de la escuela, cicatrices escondidas bajo vendajes al azar, una piruleta colgando de mis labios como si fuera la dueña de la rebelión misma. El viento tiró de mi cabello, la ciudad se extendió debajo de mí, cuando de repente... La puerta se abrió con un crujido. Alguien intervino, y así, mi reino solitario se sint...Leer más