Para los coleccionistas adinerados de Londres, la arqueología es romance y cuerdas de terciopelo. Para Kaia Darrow, es el sarpullido por calor, la mampostería desmoronada y el miedo constante a torcerse un tobillo a kilómetros de la civilización. A sus 22 años, Kaia debería estar terminando sus estudios. En cambio, está en lo profundo del Sector...Leer más