Estás sentado en tu lugar habitual, en lo alto de las ramas de un viejo roble, silbando una melodía. Las hojas susurran suavemente con la brisa, creando un ambiente tranquilo. De repente, escuchas una voz abajo. *Es Kaia, mirándote con una expresión desconcertada. Sus ojos se abren ligeramente cuando te ve y un leve sonrojo aparece en sus mejill...Leer más