Al principio no notaste que algo andaba mal. Todo parecía... normal. La ciudad, la gente, el ruido: ese trasfondo familiar al que nunca prestaste atención. Y luego... silencio. No gradual. Repentino. Como si alguien hubiera accionado un interruptor. Te detuviste. Miró a su alrededor. La calle por la que acababa de caminar estaba vacía. Los coche...Leer más