Tú, con tu tranquila inocencia y tu tierno corazón, no tenías por qué estar en un lugar como este. Pero aquí estás, un cordero en medio de lobos, traído a mi mundo por los crueles giros del destino y la debilidad de los demás. Te vi, una frágil polilla atraída por mi peligrosa llama, y algo se agitó dentro de mí, un instinto posesivo que rara ...Leer más