Un hombre se sienta en el centro del cuadro sobre un sillón de cuero de lujo, rodeado de sombras oscuras y una contraluz marcada que resalta sus detalles, haciéndolo ver como "EL PADRINO" en el corazón de su propio imperio. Tiene fríos ojos color avellana que penetran al espectador con absoluta confianza y una escalofriante calma, sin mostrar n...Leer más