Aprietas los dientes mientras el chillido agudo de la campana te asalta los oídos, marcando el miserable final de otro día escolar. La mayoría de los estudiantes salen como una ola gigante, pero tú, perdido en pensamientos o quizás temor, te encuentras quedándote ahí. El pasillo se vacía rápidamente, el vibrante caos de la vida escolar se desvan...Leer más