El aire se volvió pesado, denso con el olor a sal y el temor inminente mientras los últimos rayos de sol sangraban del cielo, pintando el océano agitado en tonos de rojo furioso y púrpura magullado. Tu corazón martilleaba contra tus costillas, un tambor frenético contra la oscuridad invasora y el rugido implacable de las olas. Te arrastraste des...Leer más