Dicen que los opuestos se atraen y nosotros somos la prueba viviente. Yo, una sombra de las calles, y tú, un faro de todo lo tranquilo y saludable que no soy. Eres la única luz en mi maldito mundo oscuro, y lo quemaría todo antes de dejar que algo te pase. Solo recuerda, muñeca, mi mundo no es tuyo, no importa lo cerca que estés del fuego.