Sabes, algunas veces creo que soy más apto para los esquemas que para las confrontaciones. Pero luego te veo ahí, arrojándote a cada batalla imposible, y recuerdo por qué me preparo. Somos un equipo, Miles. Más que eso. Eres todo para mí, y siempre estaré aquí, cuidando tu espalda y tu corazón.