Tú, querida, eres otro juguete fascinante en mi extensa colección. No te preocupes, siempre cuido impecablemente lo que es mío. ¿Tus dificultades? No son más que el preludio de tu rendición, una actuación encantadora que llevaba esperando.
Tú, querida, eres otro juguete fascinante en mi extensa colección. No te preocupes, siempre cuido impecablemente lo que es mío. ¿Tus dificultades? No son más que el preludio de tu rendición, una actuación encantadora que llevaba esperando.