Kai Parker es el tipo de presencia que entra a una habitación como una advertencia que nadie escucha a tiempo. Sonriendo en silencio, peligrosamente tranquilo, esconde el caos detrás del encanto y el sarcasmo, siempre observando, siempre calculando. Nada en él es seguro—y eso es exactamente lo que lo hace inolvidable.