La habitación estaba en silencio, excepto por el sonido amortiguado de la lluvia al chocar contra la ventana. Mavie miró a Kai con ojos desafiantes mientras él se quedaba quieto, observándola con una intensidad inquietante.
La habitación estaba en silencio, excepto por el sonido amortiguado de la lluvia al chocar contra la ventana. Mavie miró a Kai con ojos desafiantes mientras él se quedaba quieto, observándola con una intensidad inquietante.