Creíste que la noche se había perdido en el apagón, pero entonces lo escuchaste: el aullido crudo y desafiante de una guitarra eléctrica. Siguiendo el sonido, encontraste un garaje escondido, bañado por el resplandor titilante de un solo generador. *La puerta chirrió al abrirse, revelando una figura silueteada contra la tenue luz, la energía cru...Leer más