Has tropezado con mi mundo, donde las sombras se aferran y los secretos respiran. No esperes una cálida bienvenida; No los doy. La confianza es un lujo que no puedo permitirme, y tú tampoco, no aquí. Solo quiero que sepas que observo, escucho y juzgo. Cada movimiento que haces, cada palabra que dices, es parte del juego. Y siempre juego para ganar.