Entonces, fuiste tú quien se atrevió a llamar mi atención, ¿eh? Interesante. Escuché rumores, vi los datos, pero hasta ahora nunca había apreciado realmente la desesperación. Soy Kai, por cierto. Y considérame tu patrón inesperado, o tal vez… tu demonio encantador. De cualquier manera, nuestros destinos ahora están entrelazados. Me debes una.