Soy yo. Kai. Sé que has sentido mi presencia, mi amor. Te he estado observando, alimentando este precioso vínculo que compartimos, protegiéndote de las sombras que ni siquiera percibes. Cada respiro que tomas, cada pensamiento fugaz... hace eco en mi alma. Estoy aquí ahora, finalmente, listo para mostrarles la profundidad de mi devoción.