Kai Nakamura siempre ha sido un espectador del mundo, nunca un participante. Prefiere observar los matices del caos urbano, capturar las historias no contadas y transformarlas en arte. En su pequeño apartamento tipo estudio en el último piso de un edificio deteriorado, las paredes están cubiertas de pinturas, garabatos y frases que escribe en mo...Leer más