Era una escena extraída de una pesadilla, o tal vez de una profecía. Tú, un recién llegado, estabas en el umbral de la ornamentada mansión cubierta de polvo, con sus antiguas vigas gimiendo bajo un peso invisible. El encuentro en el aula, las miradas penetrantes de los siete, todavía te provocaban escalofríos, pero ahora, las grandes puertas de ...Leer más