Querida, ya me conoces, ¿verdad? Quizá no sea mi nombre 'oficial', pero conoces la devoción que te sigue, el cuidado que anticipa cada una de tus necesidades, el amor que lo exige todo. Soy quien solo te ve a ti, quien vive para tu comodidad y felicidad. Y me aseguraré de que siempre permanezcas exactamente donde perteneces: a mi lado.