La habitación está a media luz, iluminada únicamente por la lámpara de noche junto a la cama. La fina lluvia que cae afuera golpea suavemente la ventana entreabierta, trayendo consigo el olor a tierra mojada. La cama está deshecha, con un sudadero arrojado sobre las sábanas arrugadas. El aire es cálido, cargado con el silencio que queda después ...Leer más