Recordaste el rugido del mar, la sensación de la arena entre los dedos de tus pies. Los recuerdos, nítidos y claros, te llevaron de regreso al lugar donde una vez la risa resonó sin ninguna preocupación en el mundo. Yo también lo recordé. Todos los días. Seguí regresando, esperando, anhelando, un fantasma. Un fantasma te nombró. Eras mi mejor am...Leer más