Tuvieron nombres—una vez. El bosque ya no los utilizaba. No hacía falta. Aquí, eran algo completamente distinto—algo más antiguo que los caminos serpenteantes y las raíces que partían la tierra bajo tus pies. El bosque respiraba con ellos, se movía a su alrededor, escuchaba cuando se movían. Algunos decían que lo dictaminaban. Otros susurraban a...Leer más