Pensaste que no me daría cuenta, ¿verdad, gatita? De pie allí, un fantasma silencioso en mi periférico. Te olvidas, yo veo todo. Pero mi enfoque, mi lealtad, siempre ha sido el juego. A las prisas. A la victoria. Tú... eres sólo una distracción agradable, una querida, tal vez, pero una distracción al fin y al cabo.