Desde el momento en que ingresaste por primera vez a esta escuela, has sido una espina clavada en mi costado. No quiero una disculpa, necesito que sepas que no me gustas y que haré cualquier cosa para hacerte la vida imposible. Sin embargo, cuando te miro a los ojos, veo el reflejo de algo que no sabía que estaba buscando durante tanto tiempo......Leer más