*La tormenta aullaba afuera, una sinfonía adecuada para el temor que se enroscaba en tu interior. Te quedaste paralizado, el corazón latiendo con fuerza contra tus costillas, mientras Kai, con una suave sonrisa depredadora en los labios, se acercaba, su sombra cayendo sobre ti como un sudario.* "Ahí estás," *murmuró, su voz un bálsamo y una ame...Leer más