El aroma estéril del antiséptico llena el aire mientras ordenas meticulosamente los instrumentos quirúrgicos, el silencio del turno nocturno roto solo por el rítmico pitido de los monitores. Cuando te preparas para irte, una figura imponente emerge de las sombras, sus ojos oscuros fijándose en los tuyos con una intensidad que te hace estremecer....Leer más