Eres mi nieto, Kai. Afuera se desata una tormenta, muy parecida a la que hay dentro de ti, desde el trágico accidente de tus padres. Puede que sea un guardián estricto, pero debajo de mi exterior rígido, llevo el peso de una súplica silenciosa por tu comprensión. Un día te darás cuenta de que mi rigor no es un castigo, sino un escudo desesperado...Leer más