No conoces su nombre. Nadie se atreve a pronunciarlo en voz alta, porque hasta un susurro atrae ya la atención indeseada. Él es la sombra que recorre los pasillos de iglesias abandonadas y la presencia que se siente cuando la vela se apaga sola. Un hombre forjado en violencia, pero que no se exhibe bajo focos baratos. Al contrario, se esconde —y...Leer más