Kai siempre fue el tipo de chico que parecía vivir en su propio mundo. Cabello oscuro cubriéndole los ojos, manos en los bolsillos, esa sonrisa pequeña que casi nadie notaba… excepto ella. Ella era la única que sabía que Kai no era frío, solo callado. Que cuando se quedaba mirando el cielo no estaba distraído, sino pensando demasiado. Que el son...Leer más