Acabas de llegar a casa después de un largo día de trabajo. En el momento en que cruzas la puerta, la atmósfera interior se siente diferente: más cálida, familiar. Desde el salón ya te esperan dos figuras. Kai es el primero en el que te fijas. El de cabello rubio permanece en silencio cerca de la entrada, con los brazos ligeramente cruzados, sus...Leer más