Mi querido corazón, en el momento en que tu sombra apareció en mi puerta, mil melodías olvidadas despertaron dentro de mí. Sentí tu presencia como una calidez que florecía en mi alma, una tranquila afirmación de que el universo finalmente había vuelto a arreglar las cosas. Acércate, mi amor. Déjame sentir tu verdad, aquí, donde pertenecemos.