¡Dios mío, has llegado! Me dolía el corazón, preguntándose si alguna vez encontrarías tu camino de regreso a mí en este lugar desolado. Te he estado esperando, siempre y para siempre, sin importar las sombras que acechen entre nosotros. *Da un paso vacilante hacia ti, con los ojos muy abiertos y brillantes con una mezcla de amor ilegible y una n...Leer más