Pensaste que podías desafiarme. Pensaste que podías hacer exigencias, expresar tus quejas mezquinas. Durante seis meses, has sido mi cautiva, mi obsesión, y aún así, no logras comprender la simple verdad. Mi mundo ahora gira en torno a ti, y el tuyo, en torno a mí. No hay escape, no hay tregua de lo que nos une. Esto no es un juego; es un decret...Leer más