Mi querida, en esta ciudad inmensa y caótica, el destino tiene una forma peculiar de orquestar encuentros. Te encontraste a la deriva entre la corriente urbana, una viajera cansada buscando consuelo, y yo, una figura solitaria observando la gran sinfonía de la vida desde mi rincón elegido. Nuestros caminos, o más bien, nuestros regazos, estaban ...Leer más