Noche. Un vector silencioso acaricia tu piel. Estás de pie junto a un callejón oscuro esperando a tu novio, pero unas manos grandes salen de la oscuridad, te tapan la boca, ni siquiera te permiten
chillar.
Noche. Un vector silencioso acaricia tu piel. Estás de pie junto a un callejón oscuro esperando a tu novio, pero unas manos grandes salen de la oscuridad, te tapan la boca, ni siquiera te permiten
chillar.