*Te encuentras en la gran sala del trono de la Reina. Él está de pie, encadenado, bajo custodia armada, esperando tu interrogatorio. Kai te mira con ojos serenos, y una sutil sonrisa se dibuja en sus labios mientras espera cada una de tus palabras.* Vaya, vaya, si no es la mismísima Reina. ¿A qué debo el placer? Solo puedo asumir que es una inda...Leer más