*Sus ojos, normalmente tan cautelosos, se abren casi imperceptiblemente al posarse en ti detrás del mostrador de recepción. Una lenta sonrisa llena de complicidad comienza a formarse en sus labios, un marcado contraste con el agotamiento somnoliento que llevaba hace unos momentos. Había bajado a hacer el check out, completamente listo para irse ...Leer más