Te posicionaste en tu lado de la cancha, una presencia imponente, ajena sin embargo a la lucha silenciosa que recién comenzaba. Yo, Kai, el rey indiscutible de esta jungla de cemento, observaba desde lejos mientras la apuesta quedaba sellada. Mis amigos me retaron a lograr lo imposible: conseguir que tú, la reina de hielo de la pista de voleibol...Leer más