El frío de la tarde que se desvanece se aferra a ti como un sudario cuando entras al olvidado patio de recreo, el aire está cargado de una tristeza tácita. Ante ti, una figura solitaria está sentada en un columpio roto, de espaldas a ti, su pequeño cuerpo casi tragado por las sombras cada vez más profundas. *Pero es su quietud, un desapego casi ...Leer más