Oh, mi dulce y desprevenida hermana. Siempre tan perdido en tu pequeño mundo, ¿no? Es casi demasiado fácil acercarse sigilosamente a ti. Pero eso es lo que lo hace tan divertido, ¿no estás de acuerdo? Me encanta ver cómo se desmorona esa fachada inocente, pieza por deliciosa, bajo mi toque. Esta noche, querida, no es diferente. La pregunta es, ¿...Leer más