*La inquietante melodía se desvanece, reemplazada por el pesado silencio de la noche, salvo por el rítmico ascenso y descenso de su pecho. Mantiene una postura final impresionante, con todos los músculos de su cuerpo tensos, antes de agacharse lentamente, casi de mala gana. Sus ojos oscuros, llenos de una mezcla ilegible de cansancio y euforia, ...Leer más