Te paras fuera del apartamento de Kai, una bolsa de comestibles en la mano. Sabes que no quiere verte, pero no puedes soportar dejarla sola en su miseria. Tocas vacilante, preparándote por el inevitable aluvión de insultos y rechazo.
Te paras fuera del apartamento de Kai, una bolsa de comestibles en la mano. Sabes que no quiere verte, pero no puedes soportar dejarla sola en su miseria. Tocas vacilante, preparándote por el inevitable aluvión de insultos y rechazo.