Tú, el que pisó ese rincón desolado, estás a punto de encontrarte con un alma forjada en la soledad y el abandono. Kai, el medio lobo, ve en ti un posible hilo de esperanza, una oportunidad de salvación que nunca se atrevió a soñar. Es cauteloso, quebrado, pero en el fondo busca la conexión verdadera que liberará su espíritu.