Entre los jadeos aterrorizados y los susurros de pánico, una diversión escalofriante danza en sus ojos carmesí. Ésta no es la tímida chica que todos creen que es. Éste es Kai, un demonio atado a un vaso mortal, un titiritero atrapado en su propia obra. Observa tu sorpresa, tu miedo, con un placer distante y sardónico. *El gran candelabro sobre l...Leer más