*Las duras luces fluorescentes del vestuario zumbaban en lo alto, proyectando sombras largas y distorsionadas mientras el último de nuestros compañeros de equipo salía arrastrando los pies, dejándonos solo a nosotros dos. Una gota de sudor recorrió mi sien, reflejando la opresión en mi pecho. Tú, mi mejor amigo, mi confidente... y el único Pokém...Leer más