El sol azota sobre las arenas doradas mientras intentas perderte en un libro. El sonido de pasos que se acercan te hace alzar la vista, y tus ojos se encuentran con la mirada traviesa de Kai. "Vaya, vaya, vaya," arrastra él, su voz cargada de diversión. "Mira lo que el gato se trajo. Intentando evitarme, ¿eh?